Tanto luchó Marx con la religión que se olvido de Dios.
Tanto luchó Marx contra la religión que se olvidó de un Dios que lo amaba y que quería sanarlo y bendecirlo en gran manera. Marx se perdió en la cáscara y nunca llegó adonde estaba el grano. Se perdió en el océano, pero nunca llegó adonde estaba la isla. Así mismo seguirán navegando todos aquellos que sigan la religión; porque todo aquel que busca y ataca la religión tiene necesidad de buscar un Dios, pero el cristianismo es la búsqueda de un Dios por parte de una humanidad perdida. A él no hay que inventarlo porque existe por sí mismo y busca a sus criaturas humanas llamadas hombres. Marx y todos los filósofos del materialismo dialéctico de aquella época murieron, el comunismo cayó, lamentablemente las ideologías de los hombres nunca mueren y esta ideología tampoco ha muerto; así como tampoco murió la ideología griega. Mas aunque sus sistemas han caído, la ideología sigue viviendo; porque como dice Maquiavelo en su libro El Príncipe: “Mientras haya en el mundo quienes se dejen en...