BIENVENIDOS Y BENDECIDOS EN NOMBRE DE DIOS SEAN TODO/AS

Recuerden que "para los hombres y mujeres de fe, lo bueno de esto es lo malo que se está poniendo el mundo". Le desafío a "pensar en grande, a creer en grande, a hablar en grande, a hacer cosas grandes, pues tenemos al único Dios grande"

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Miami, Florida, United States
El Dr. Ramón Murray (Teólogo, Filosofo, y Educador) nació en la Republica Dominicana el 23 de febrero de 1959. Adquirió su bachillerato en medios masivos de comunicación mención Artes Cinematográficas y Producción de Televisión en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En el Faith Theological Seminary & Christian College en Tampa, Florida obtuvo su Maestría en Teología, Doctorado en Educación y Mass Comunicación, y su Doctorado en Filosofía y Consejería Pastoral y Familiar.Tambien tiene un doctorado en Teologia. Actualmente el Dr. Murray es el Presidente/ Fundador del Ministerio Misionero de Enseñanzas Bíblicas “Ancla de Salvación Internacional” en Miami, Florida donde pastorea una Iglesia. Al mismo tiempo se desempeña como Decano y profesor del Faith Theological Seminary, para el área hispana en Miami, Florida. Además es autor de los libros Manual Practico para el Ministerio Juvenil y Tu Martillo y Yo Clavo Nueva Teologia del Pensamiento Postneopentecostal.

sábado, 19 de diciembre de 2009

El padre Alberto y el celibato, quien tiene la culpa?


El padre Alberto y el celibato, quien tiene la culpa?


EE.UU.- (ORBITA).- (Dr. Ramón Murray ). EL apóstol Pablo le aclara eso a los creyentes en 1Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 4:2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 4:3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.

El gran problema del celibato es que es una ordenanza de hombres y no de Dios, el celibato nace como conveniencia de la iglesia Católica, ya que los obispos, sacerdotes y diáconos con familia, eran una carga grande económica para la iglesia mantener a todos, así que el celibato es impuesto como una obligación, pues antes Obispos y Sacerdotes tenían familia incluyendo algunos Papas. Desde el comienzo del sacerdocio Judaico que es diferente al sacerdocio Católico, pues este nace con Constantino en Roma bajo el Primer Concilio de Nicea en el 325 de nuestra era, y no con Pedro como primer Papa, ya que este murió crucificado en el primer siglo bajo Nerón por el 64 de nuestra era; es del sacerdocio Judaico que la Biblia habla, y no del católico que es del siglo lll-lV, (Éxodo caps 28, 29) eran de la tribus de Levi, y Aarón fue elegido como el primer sumo sacerdote, y sus hijos Nadad, Abiu, Eleazar e Itamar los sacerdotes.

Todos ellos tenían esposas de la misma tribu de Levi, también Moisés que tubo dos, los discípulos de Jesús tenían esposas, Pedro no solo tenia esposa, sino también una suegra enferma que fue sanada por Jesús, Jesús no tubo, pues Dios no se casa, pero ordeno que el hombre no repudie a su mujer (Mateo caps 5:32; 19:1-12). El apóstol Pablo dijo que a causa de las fornicaciones cada hombre tenga su propia mujer (1Corintios 7:2).

La Iglesia Ortodoxa, que ordena sacerdotes "válidamente" según el juicio de la Iglesia Católica, admite hombre casados al sacerdocio. Es más, la misma Iglesia Católica en los países donde predomina el rito Bizantino (por ejemplo en Ucrania, por mencionar uno) ordena sacerdotes a hombres casados, los cuales continúan viviendo vida matrimonial después de la ordenación.

La "legislación" sobre el celibato sacerdotal: que se haya legislado recién en los siglos III o IV no quiere decir que el tema era desconocido antes. Ya que la Biblia habla desde el siglo primero de Eunucos y de Hombres vírgenes que por voluntad propia decidieron no tomar mujer y dedicarse a Dios esta desición por voluntad propia, y no por obligación impuesta por hombres ya que Dios no lo pide como obligación.

El Concilio de Elvira (entre los años 295 y 302), que fue un concilio de obispos de las tierras que hoy son España. Dicho Concilio manda que los obispos, sacerdotes y diáconos admitidos a las órdenes sean célibes, o bien dejen a sus legítimas mujeres si quieren recibir las sagradas ordenes. Esta práctica no fue reglamentada de igual modo en las iglesias del mundo oriental (Asia Menor), que no impedían a los obispos y sacerdotes ordenados seguir en comunión con sus respectivas esposas. En occidente, por el contrario, la predicación de los grandes pastores del siglo IV y V testimonia decididamente una clara preferencia por el sacerdocio celibatario. Se pueden encontrar testimonios históricos de la existencia en occidente de sacerdotes que vivían con sus esposas, pero eran los que se encontraban "en el campo", lejos de sus Obispos.

También tenemos un testimonio del año 386: el concilio romano convocado por el Papa Siricio, que prohibía a los sacerdotes continuar relaciones con sus ex-mujeres. Concilios del siglo VI y VII reglamentan explícitamente que los obispos "deben" dejar a sus esposas una vez ordenados, mientras que para los sacerdotes y diáconos parecería no "exigirse" la separación. Aún en el siglo VIII encontramos que el Papa Zacarías no quería aplicar a todas las iglesias locales las costumbres más propias de algunas, de modo que cada una podía legislar como le parecía más oportuno. Recién en el año 1123, con el primer concilio Laterano, se reglamentó que el candidato a las órdenes debe abstenerse de mujer, y que el matrimonio de una persona ordenada era inválido, de modo que todo trato con mujer una vez recibida la ordenación pasaba a ser simple concubinato. En este espíritu reglamentarían todos los Concilios posteriores. Es claro que no inmediatamente la ley se puso en práctica en todos lados, pero poco a poco fue cobrando fuerza de costumbre en todas las iglesias de occidente.

Sin embargo entiendo que todo el que quiere ser sacerdote católico, sabe que tiene que aceptar el celibato y ser fiel a ese voto hecho voluntariamente, nadie es obligado a ser sacerdote, así que todo el que entra ya sabe a lo que se enfrenta. Luego si quiere dejar el sacerdocio nadie tampoco lo obliga, así que sálgase y cásese si así lo quiere. Se oye con frecuencia expresiones de este tipo: "La Iglesia impone a los sacerdotes el celibato", o bien en forma interrogativa: "¿Porqué los sacerdotes no se pueden casar?". Si bien se entiende que el celibato es una reglamentación eclesiástica, una "ley" de la Iglesia, sin embargo no me parece que sea del todo correcto hablar de "imponer" el celibato, o de "obligar" al mismo. En la Iglesia Católica nadie está obligado a ser célibe, porque nadie está obligado a ser sacerdote.

Concluyo diciendo que los que aceptan ser sacerdote debieran saber que la ley o reglamento del celibato no es bíblica por imposición, pues es doctrina de hombres por conveniencia y de demonios (1Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;
4:2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,
4:3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad).

Mas los que lo hacen voluntariamente no por la obligación, sino para apartarse para Dios, a Dios honran y no tiene nada de malo quedarse soltero si tienen el don de continencia y no tienen tentación de mujer como algunos eunucos. (Lea 1corintios cap. 7) Jesús dijo que hay tres tipos de eunucos, los que nacen y no le da deseo de mujer, los que son catrodos para servir a las mujeres del rey, y los que se hacen voluntariamente para servir a Dios.

Mateo 19:10 Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.
19:11 Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.
19:12 Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.

1 Corintios 7:8 Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;
7:9 pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.


COPYRIGHT:DR.RAMON MURRAY

viernes, 18 de diciembre de 2009

TITLE: WE ONLY WANT TO WORK AND LIVE SECURE


TITLE: WE ONLY WANT TO WORK AND LIVE SECURE


“He defends the cause of the fatherless and the widow, and loves the alien, giving him food and clothing. And you are to love those who are aliens, for you yourselves were aliens in Egypt.” Deuteronomy 10:18-19

“Foreigners shall build up your walls” Isaiah 60:10.

I. Introduction: we can not forget that the greatness of Egypt was due to the labor of Jewish and other immigrants, neither can we forget that the greatness of the United States of America has also been forged by the hands of immigrants, since this is a “nation of immigrants.”

II. The great labor of immigrants has built the foundation of the world. According to the United Nations, there are more than 200 million immigrants in the world. In the United States alone there are 30 million, of which 20 million are Hispanic and 12 million are illegal aliens. In a day like this, we are out in the streets of this great nation to let the American people that we are here, to tell Congress and Immigration that we are those who built their homes and mansions, who planted and harvested the food on their tables everyday, who take the worst jobs and then are lest remunerated for it.

III. We are not a burden to this country. We work with all our strength, leaving our sweat, blood, tears, and even our lives for this great nation. We pay our taxes and contribute more than 10 million dollars annually to the treasury of America. Furthermore, the National Immigrant Solidarity Network points out that immigrants contribute seven billion dollars towards social security annually. They earn $240 billion dollars, report $90 billion, and are reimbursed five billion dollars through their income taxes. They also contribute to the American economy another 25 billion dollars in medical attention and social services. Nonetheless, the greatest statistic is the incalculable amount of money that immigrants workers generate their employers, of which an insignificant proportion is returned to the immigrant worker as their salary.

IV. Conclusion: we immigrants are not terrorists nor are we are lazy parasites. As immigrants, we came to this county to work, to triumph, and broaden this nation with our work, in this way maintaining our families both here and abroad and maintaining the production of million of dollars for this country and great amounts of money to our native nations. We work where no one else is willing to and loving this nation to the extent that we end up becoming resident aliens or citizens in gratefulness towards this nation for opening us the doors.

V. Application: today my heart is bleeding because my fellow illegal aliens are suffering, having their families split apart, without the ability to obtain a driver’s license, many are sick and can not acquire medical insurance. We can not make this country greater and at the same time live as rats hidden in caves. I have a dream and it is not mine alone, but of every immigrant just as Dr. Martín Luther King Jr. dreamt that all immigrants would be treated as equal. We are not Chinese, or Mexican, central Americans, nor Europeans, we are immigrants! We are human beings, we are immigrants! We want to live secure and in peace. Finally, in God we trust that our leaders will extend a merciful hand to all of these people that with their blood, sweat, and tears just as any other citizen have made of this country the last corner of the world where dreams can come true, and as its coins remind us everyday that if we have come this far is because “in God we Trust!” God Bless America.

Dr. Ramon Murray, Ph. D., Th. D., Ed. D.