BIENVENIDOS Y BENDECIDOS EN NOMBRE DE DIOS SEAN TODO/AS

Recuerden que "para los hombres y mujeres de fe, lo bueno de esto es lo malo que se está poniendo el mundo". Le desafío a "pensar en grande, a creer en grande, a hablar en grande, a hacer cosas grandes, pues tenemos al único Dios grande"

COPYRIGHT: DR. RAMON MURRAY

Datos personales

Mi foto
Miami, Florida, United States
El Dr. Ramón Murray (Teólogo, Filosofo, y Educador) nació en la Republica Dominicana el 23 de febrero de 1959. Adquirió su bachillerato en medios masivos de comunicación mención Artes Cinematográficas y Producción de Televisión en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En el Faith Theological Seminary & Christian College en Tampa, Florida obtuvo su Maestría en Teología, Doctorado en Educación y Mass Comunicación, y su Doctorado en Filosofía y Consejería Pastoral y Familiar.Tambien tiene un doctorado en Teologia. Actualmente el Dr. Murray es el Presidente/ Fundador del Ministerio Misionero de Enseñanzas Bíblicas “Ancla de Salvación Internacional” en Miami, Florida donde pastorea una Iglesia. Al mismo tiempo se desempeña como Decano y profesor del Faith Theological Seminary, para el área hispana en Miami, Florida. Además es autor de los libros Manual Practico para el Ministerio Juvenil y Tu Martillo y Yo Clavo Nueva Teologia del Pensamiento Postneopentecostal.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Tal como pienses así vivirás" Anthroposdianoialogía


EE.UU., (ORBITA) Por el Dr. Ramón Murray.- Con este término damos nombre al estudio del pensamiento . Esto significa que el hombre fue ajustado a un formato lógico que Dios posee. Además, le dio el poder del pensamiento al hombre formado a su imagen. Le dio dominio sobre la tierra y los mares, y sobre todo animal, le dio raciocinio y habilidad para comunicarse no solo con su raza, sino también con el Dios creador. Y todo ello a través del pensamiento sembrado en la incubadora o almacén de la mente. Dios le dio al hombre personalidad, intelecto, emoción, voluntad, cuerpo, alma y espíritu para que pensara con la mente de Dios.

¿Se imagina por un momento cuál era la capacidad de pensar de Adán? ¿Se imagina la mente que tuvo Adán para ponerles nombres a todos los animales de tierra, mar y cielo, sin repetir ninguno?
Recordemos que ese trabajo en el día de hoy no se hubiera podido hacer a menos que no fuera por la magia de las computadoras modernas. Pero Adán no las necesito porque tenía la mente de Dios, aun siendo hombre. De manera que cuando cayó en desgracia con Dios se le embotaron la mente y el pensamiento, pues Adán antes de la caída era muy superior a su imagen postedénica.

Sin embargo el hombre todavía retiene algo original de Dios, la imago dei, la imagen de Dios. Debido a ella el hombre es el único ser capaz de pensar, razonar crear, innovar, elegir como ser libre, comunicarse con Dios y adorarle y servirle, ya que las actividades animalescas son instintivas, pero no libres.

Entonces tenemos que decir que el poder del pensamiento sabio de fe y poder de Adán comenzó a menguar desde el mismo momento en que debido al “PK2” sintió miedo: “Oí tu voz y tuve miedo”. A partir de ahí los pensamientos el hombre dejaron de ser los pensamientos de Dios, como bien lo describe el profeta Isaías (55:8 y 9): “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que lo vuestros”.

Esto no quiere decir que Dios tenga diferentes rutas para que el hombre no lo encuentre, ya que siempre ha estado ahí desde el principio. Lo que sí es doloroso es que haya sido el hombre, con su pensamiento limitado, quien se separara de Dios para irse por su propio camino.

Con su propia anthroposdianoialogía errada transita hasta el día de hoy con pensamientos extraviados hacia el mal y el “PK2”. Si la fuerza de Dios radica en el pensamiento, y Dios lo puso en el hombre, es de entender entonces que todo el potencial del hombre radica en la potencia de su pensamiento, ya que en esa fuerza está el poder que Dios le dio a la raza humana. De acuerdo como piensen, así será lo que obtengan; ya que el poder de obtener algo nace primero en el pensamiento, sea bueno o malo.

Lamentablemente todo el poder del pensamiento que Dios puso en el hombre para el bien y para hacer grandes cosas para beneficio de la humanidad y la gloria del Dios creador, lo extravió por caminos equivocados, la mayoría hacia el mal y el PK2. En ese particular Dios le advierte al pueblo judío en el libro de Deuteronomio (15:9): “Guárdate de tener en tu corazón pensamiento perverso”. Y Proverbios (15:26) afirma: “Abominación a Jehová son los pensamientos del malo”.

Pero ¿cuál es el pensamiento del hombre? Es un pensamiento que tiende continuamente al mal a tal punto que el proverbista (en Proverbios 23:7) dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. Todo pensamiento bueno o malo hay que asentarlo en la razón, y luego debe ser analizado cuidadosamente.

Si el pensamiento es bueno, se debe quedar ahí y proseguir a la ejecución, pero si es malo debemos deshacernos de él inmediatamente. Pablo dice al respecto: “todo me es lícito, mas no todo me conviene”, de modo que a la razón humana —dice Agustín de Hipona— vienen más de un millón de pensamientos diariamente, entre buenos y malos.

Refiriéndose a eso el teólogo expresó: “Tú no puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si que hagan nidos sobre ella”. La razón es la pizarra del ser humano en la que se asientan y ordenan sus pensamientos, y también donde recibe el conocimiento, ya que este viene por los pensamientos. Esto ya fue tratado antes por el “empirismo”, es decir, conocimiento a través de los sentidos.

Auque Platón ataca esta filosofía y se refugia en el racionalismo —con el uso de ciertos métodos para razonar y así llegar a la verdad de los pensamientos—, el pensamiento y la razón constituyeron el campo de desarrollo de numerosas corrientes filosóficas de la antigüedad. Fue aplaudido por unos y atacado por otros grupos defensores de “la crítica de la razón” como el romanticismo, el misticismo, el autoritarismo, el existencialismo y aun el literalismo bíblico, que deja ver con claridad el carácter multiforme de la razón y los pensamientos del hombre.

Alguien dijo: “La batalla más grande que libra el ser humano diariamente ocurre en su ‘mente’”, que es la que permite que el hombre aprenda, piense, desee y actúe. Ella es totalmente distinta al cuerpo y en el idioma hebreo el término que la describe es lebh y se traduce “corazón”, el centro donde se mueven las emociones humanas. De este exactamente, dice Jesús, “salen los malos pensamientos”. Y estos son los que tienen contaminado al hombre y a la humanidad completa, como lo afirma el libro de los Hechos (4:25), donde dice: “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?”

En esta era moderna que vivimos hoy, el ser humano tiene más miedo a pensar que nunca. Antes se pensaba más, claro, se utilizaba la mente, la razón o el pensamiento más que hoy. Actualmente todo es rápido, no hay tiempo ni para pensar; comida rápida, dinero rápido, casarse rápido, todo rápido. Anteriormente el mundo forjaba más líderes, abundaban en todas las épocas, circunstancias y condiciones.

Esta generación teme pensar porque cuando se piensa surgen nuevos desafíos, nuevas metas, nuevas visiones por desarrollar y, por ende, nuevos trabajos y dificultades que solo los triunfadores que tienen la mente de Cristo pueden lograr.

El pensamiento del hombre sin Dios —anthroposdianoia— es naturalmente encaminado al mal. Pero aunque no sea al mal propiamente dicho, sí lo es al pensamiento del hombre que no tiene a Dios en sus noticias ni en sus planes. Esto le permite obrar según sus pensamientos, conforme a su propio deleite y no a través de la mente de Cristo. El pensamiento del hombre se inclina más a la filosofía, al marxismo y a las corrientes neoliberales —que le permiten adaptarse a cualquier sistema de pensamiento moral o teológico— que a obedecer al Dios del pensamiento, al mismo Dios que le dio la mente.

El hombre moderno tiene miedo a pensar, ¿la razón? Se le hace difícil ya que su mente está saturada por el “PK2”, cuya maldición ha sembrado la pobreza en la mente o razón del hombre. Y es que hay que decirlo: “La pobreza es una maldición porque limita al hombre al marco de sus necesidades” (no ser pobre). Dios no la creó para el hombre porque a Adán le dio todo lo que necesitaba. Fue el destructor, por medio del “PK2”, quien lo hizo.

Sin embargo, aquellos que han aceptado la pobreza, le han abierto la puerta de su pensamiento, la han alojado en la razón, conviven con ella por siempre. Ni ella jamás ha salido de ellos, ni ellos pueden liberarse de ella, puesto que la pobreza no es más que falta de fuerza del pensamiento para trabajar, para producir dinero.

Hay quienes creen que la disposición para ejecutar una labor se produce con la fuerza de los músculos, pero no es así. El que piensa es quien hace que los músculos produzcan plusvalía. Así que un capitalista no es otra cosa que uno que piensa más que los que tienen músculos.

Si el pensamiento es el ordenador de Dios, ya que por él ordenó todas las cosas, y Dios le sembró al hombre el pensamiento como su ordenador, para que pusiera orden a su vida, entonces este tiene que volver al principio y comenzar a pensar. No como ahora que piensa mal, sino con la mente de Dios. Hasta ahora el hombre piensa con un conocimiento o razón “cognoscitivo”, esto quiere decir que el hombre piensa según la razón, conforme a lo que ve, de acuerdo a lo que cree conveniente, todo lo cual es terrenal y nada tiene que ver con lo espiritual.

Mas cuando afirmamos que la razón del pensamiento termina donde comienza la fe, nos referimos a pensar con un conocimiento o razón “extrasensorial”, es decir, que el hombre piensa más allá de lo terrenal, y cuando esto ocurre se eleva a través del pensamiento a su origen de partida que es Dios su creador. Por eso es que el apóstol Pablo dice: “los que así piensan no andamos por vista sino por la fe”; y es que no se necesitan ojos para pensar, confesar, creer ni tener fe, ya que los mencionados están por encima de la razón.

COPYRIGHT:DR.RAMON MURRAY

LAS TRES CCC PARA ALCÁZAR EL ÉXITO.

LAS TRES CCC PARA ALCÁZAR EL ÉXITO.

La mayoría de personas en el mundo tienen sueños quieren ser alguien en la vida, están ansiosos de alcanzar sus metas, visión, su razón de existir en la vida, este deseo atañe a pobres y ricos niños, adultos y hasta ancianos. La verdad es que todos tienen derechos y los tenemos delegado por Dios de llegar a ser alguien en la vida propósito.

Sin embargo de toda la población mundial de unos 9 mil millones ( 9 billones)de habitantes del planeta tierra el 80% vive en la pobreza, solo un 20% alcanza realmente sus metas y visiones y logran sobre salir del circulo vicioso de la pobreza extrema, solo el 2% de la población llegan a ser millonarios, aunque el 18% anterior alcanza el éxito ya que ser exitoso no necesariamente es ser millonario, sino sentirse realizado alcanzando lo planeado en la vida y los que nos gusta.

Al parecer la pobreza esta en la mente del hombre cuyas limitaciones le bloquea el cerebro para encontrar ideas, descubrir sus talentos, que uniéndolos con el tiempo ( Gr.klonos) se convierte en dinero, alcance de matas y visión convertida en ideal. Una persona para ser exitosa necesita combinar tres cosas, las tres CCC.

1- Cerebro: para pensar, detenerse y hacer un alto en su vida y buscar los senderos primordiales que le lleven a cambiar de vida, de status y romper su Status Quo, de una vida sin sentido, o de la generaciones anteriores, mi abuelos fueron pobres, mis padres también, yo soy pobre y mis hijos seran pobrecitos, hay que cambiar esa mentalidad y desarrollar ideas cerebrales que produzcan cambios en nosotros.

2- Corazón: el corazón (Gr. neflesh, Psique ) significa alma es el centro donde se mueven todas las emociones del hombre, sentimientos, para ser un exitoso hay que tener sentimientos, emociones y el deseo de luchar por alguien o por algo en la vida, no debe tener tu corazón lleno de miedo, debe tener corazón de león para canalizar y proyectar el sentir de tu corazón hacia la meta de la victoria, fortalecido el corazón con la fe no te lo podrán destruir en medio de los fracasos en la autopista que te conducirá al éxito, tendrás batallas, tendrías derrotas, pero lo importante es ganar la guerra. Los fracasos son la avenida que te llevaran al éxito; es mejor fracasar tratando de alcanzar la meta, que no alcanzar la meta por miedo a no fracasar. Necesitas tener corazón de león que no retrocede ante las adversidades.

3- Carácter: el carácter sellara tu éxito, autoridad (Gr.esousia) decisión, dominio fuerza de voluntad, recuerda que nunca alcanzaras el éxito por ti solo, tus metas seran alcanzadas con otras gentes que tendrás que preñar de tu visión, así que tendrás que dirigir gentes no importa quienes sean, podrían ser tus familiares, necesitas el carácter, sino te comerían vivo, sin carácter no hay don de mando, o mandas o te mandan, establecer tu propio negocio te evitaras ser cola de león, pues en este caso es mejor ser cabeza de ratón, el carácter lo necesitaras para tomar grandes decisiones en la vida, solo trata de que sean correctas, pero que no te tiemble el corazón para tomar la decisión que tienes que hacer, ya que en toda decisión se corren riesgos, y pueden ser aun dolorosas. Mas si no las tomas caerá de todas maneras, porque alguien la tomara por ti. No pierdas tu autoridad, ni te rindas en tus metas, visión y propósito por falta de carácter. Pues estas tres CCC te darán el éxito.


© Dr. Ramon Murray.