BIENVENIDOS Y BENDECIDOS EN NOMBRE DE DIOS SEAN TODO/AS

Recuerden que "para los hombres y mujeres de fe, lo bueno de esto es lo malo que se está poniendo el mundo". Le desafío a "pensar en grande, a creer en grande, a hablar en grande, a hacer cosas grandes, pues tenemos al único Dios grande"

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El Dr. Ramón Murray (Teólogo, Filosofo, y Educador) nació en la Republica Dominicana el 23 de febrero de 1959. Adquirió su bachillerato en medios masivos de comunicación mención Artes Cinematográficas y Producción de Televisión en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En el Faith Theological Seminary & Christian College en Tampa, Florida obtuvo su Maestría en Teología, Doctorado en Educación y Mass Comunicación, y su Doctorado en Filosofía y Consejería Pastoral y Familiar.Tambien tiene un doctorado en Teologia. Actualmente el Dr. Murray es el Presidente/ Fundador del Ministerio Misionero de Enseñanzas Bíblicas “Ancla de Salvación Internacional” en Miami, Florida donde pastorea una Iglesia. Al mismo tiempo se desempeña como Decano y profesor del Faith Theological Seminary, para el área hispana en Miami, Florida. Además es autor de los libros Manual Practico para el Ministerio Juvenil y Tu Martillo y Yo Clavo Nueva Teologia del Pensamiento Postneopentecostal. Creados Para Vencer, Como Llegar a Las Grandes Ligas

lunes, 15 de febrero de 2010

La Reconstrucción de Haití


La Reconstrucción de Haití.
Una Respuesta a Daniel Rodríguez.

Por Henry Striddels


Si hay algo que la tragedia de Haití ha mostrado de manera inconcusa es el enorme desfase histórico de la nación. En realidad, Haití está esencialmente en siglo XVIII jugando a ser del siglo XX. El terremoto ha mostrado esa triste realidad, pero también como mucha gente ha comenzado a expresar, abre una puerta de oportunidades para la reconstrucción del país no solo en bases firmes sino modernas, que permita que esa nación entre definitivamente al siglo XXI y se encamine hacia esa total independencia económica y cultural bien merecida. La República Dominicana se juega su futuro en ese aspecto.

La reconstrucción de Haití no significa construir casas, calles y avenidas, es mucho, pero mucho mas que eso. Tampoco significa que sea sola responsabilidad de Estados Unidos y los dominicanos. Aquí y ahora se necesita el concurso mundial para resolver este problema, perfectamente racionalizado y estratégicamente realizado.
La necesidad en construir una nación pende de diferentes puntos. Unos materiales, otros culturales. No hacemos nada con arreglos cosméticos de la nación. Se necesita transformar y actualizar a la gente de ese país. Traerla al siglo XXI. Uno o dos países no podrán hacer eso. La comunidad mundial se tendrá que hacer cargo de ello, comenzando con las naciones vecinas, siguiendo las del marco geopolítico donde se encuentra, y finalizando con las demás.
Casi todo el mundo tiene l oportunidad de hacer aportaciones a la reconstrucción de Haití. Unos aportaran capital, otros tecnología, obras de infraestructura, etc., pero también ese país necesitará maestros de todos los niveles que enseñen no sólo a leer y escribir sino a entrenar profesionales, técnicos y asimismo profesores y de esa manera crear la necesaria y siempre postergada infraestructura política cultural de la cual ha adolecido desde su fundación.
Haití necesita salir fortalecido en todas su áreas, política, legal, educacional, tecnológica y cultural. Ello no es tarea de un solo pueblo o nación. Es necesario una cabeza inteligente que pueda armar todo este plan monumental de reconstrucción que apunte a todos lo niveles de realidad, no solo lo físico, exterior o cosmético. El país no hace nada con ser embellecido sino no hay gente que continuen, de manera consciente y racional, desarrollando esa nación. Esto es materia de educación y cultural, cosmovisión e ideología. Lo material es secundario. El trabajo de crear una conciencia haitiana que empuje al país a su necesario destino como nación es crucial, decisivo.

Mas que eso, Haití está y ha estado destruido a todo lo largo de su geografía. Ahora que se piensa reconstruirlo sería quizás una buena idea asignarle a cada nación una parte del país, provincias o ciudades, para citar un ejemplo que ilustre mi idea, la cual estaría en compromiso de reconstruir. Las naciones mas avanzadas económica y culturalmente podría prestar ayuda para la reconstrucción de la infraestructura. Naciones mas pequeñas cambien podría ayudar en tarea no tan ambiciosas. Un grupo de naciones, por ejemplo podría ayudar a la seguridad nacional, otro grupo de naciones donde el francés es el idioma oficial podría estar encargados de la educación de los pueblos del interior del país,las cuales no solo enseñarían lo básico de la cultura sino también los modos de vida de esa particulares naciones. Algunas podría ayudar a el desarrollo agrícola de áreas desérticas, etc. Así Haití tendría la oportunidad de beneficiarse de países donde la pesca, la agricultura, la tecnología, etc, han marcado un hito histórico en el terreno económico y social, Solo así esta nación podrá entrar al siglo XXI. De lo contrario volveremos a las mismas y en la próxima ocasión, quiérase o no será la República Dominicana la que pagará a la larga, los platos rotos.


Henry Striddels

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