BIENVENIDOS Y BENDECIDOS EN NOMBRE DE DIOS SEAN TODO/AS

Recuerden que "para los hombres y mujeres de fe, lo bueno de esto es lo malo que se está poniendo el mundo". Le desafío a "pensar en grande, a creer en grande, a hablar en grande, a hacer cosas grandes, pues tenemos al único Dios grande"

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Miami, Florida, United States
El Dr. Ramón Murray (Teólogo, Filosofo, y Educador) nació en la Republica Dominicana el 23 de febrero de 1959. Adquirió su bachillerato en medios masivos de comunicación mención Artes Cinematográficas y Producción de Televisión en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En el Faith Theological Seminary & Christian College en Tampa, Florida obtuvo su Maestría en Teología, Doctorado en Educación y Mass Comunicación, y su Doctorado en Filosofía y Consejería Pastoral y Familiar.Tambien tiene un doctorado en Teologia. Actualmente el Dr. Murray es el Presidente/ Fundador del Ministerio Misionero de Enseñanzas Bíblicas “Ancla de Salvación Internacional” en Miami, Florida donde pastorea una Iglesia. Al mismo tiempo se desempeña como Decano y profesor del Faith Theological Seminary, para el área hispana en Miami, Florida. Además es autor de los libros Manual Practico para el Ministerio Juvenil y Tu Martillo y Yo Clavo Nueva Teologia del Pensamiento Postneopentecostal. Creados Para Vencer, Como Llegar a Las Grandes Ligas

lunes, 12 de julio de 2010

EL SUEÑO DE UN INMIGRANTE.





POR MARCO A. URESTI,Th,B.

Un día como cualquier otro, quizás soleado, quizás lluvioso, quizás simplemente un día típico de la tierra que nos vio nacer, decidimos con un nudo en la garganta y con un corazón entristecido que era el momento preciso para partir a una nueva tierra.
Quizás fue un sueño que día con día dominaba nuestro dormir, quizás fue el momento justo después de un suceso inusitado que nos obligó a tomar tan dura y triste decisión, el caso es que valientemente decidimos que el futuro de nuestras vidas dependía del inmigrar a esta gran tierra: Los Estados Unidos.

Dejamos atrás a nuestros seres queridos para cruzar ríos, quizás mares, pero claramente te digo hermano, ni toda el agua de ellos por junto podrían ser más grandes que los caudales de lágrimas de nuestros padres y hermanos al vernos partir.
Muchos de nosotros emprendimos el viaje solamente acompañados de las oraciones de nuestros padres y los pensamientos de nuestros hermanos, quizás sin dinero y probablemente sin comida, sabiendo que nos esperaba un camino lleno de peligros, tortuoso, difícil, más aún así, muy dentro de nosotros el corazón como una brújula natural nos guió día y noche, siempre con una ilusión inmediata: tan pronto llegue a Los Estados Unidos me comunicaré con mis padres y hermanos; Mas para muchos no ha sido así, el viaje terminó antes de lo soñado, murieron ahogados en el mar o atravesando un río, murieron de sed perdidos en el desierto, en medio de un infierno aún cuando venían buscando el paraíso, quizás asfixiados en un contenedor o sofocados en un tren de ferrocarril, quizás asesinados por asaltantes después de ser violados y torturados.
Familias que lloran por sus muertos; Muertos que no pueden ser sepultados por jamás haber sido recuperados sus cuerpos, hijos y esposas que cayeron en desgracia cuando su esposo o padre murieron intentando llegar a este país con la ilusión de proveer un mejor futuro para ellos; Muchos muertos sin lápida, muchas tumbas sin cuerpos, muchas preguntas sin respuesta alguna.

Algunos de nosotros pudimos completar el viaje y llegamos a esta gran nación, pero ese no fue el final del viaje o el llegar a la meta, sino solo el comienzo de una vida delictiva, entramos ilegalmente y nuestra presencia es no grata para la justicia y comunidad de este país; No importa que tan honorable y recta haya sido tu vida hasta el momento que entraste ilegalmente, a partir de ese momento rompimos todo derecho legal de acuerdo a la justicia y de allí en adelante nos convertimos en prófugos.
Aún como criminales, trabajamos esta tierra con ahínco, con cariño y la hicimos producir, la sembramos, la cuidamos y cosechamos sus frutos con nuestro sudor y sangre, se nos pagó con sueldos miserables, jornadas de sol a sol y con tratos inhumanos, siempre menospreciados, siempre amenazados por nuestro status legal, esclavos en la tierra de la libertad y la justicia, sin derechos, sin piedad, pero con la esperanza que algún día esta tierra nos adoptara con el cariño que nosotros la hemos querido.
He aquí que la bandera de esta nación habla por sí misma de la vida y el sueño del inmigrante ilegal, barras rojas en un campo blanco que representa la sangre vertida en el trabajo sea el campo o la industria y un bello cielo azul estrellado bajo el cual sueña cada noche con ser tratado solamente como lo que es: Un ser humano.

¿Cuántas familias por generaciones se enriquecieron con el trabajo de los inmigrantes ilegales? Pagando sueldos paupérrimos, no beneficios, no prestaciones, no pensión, no jubilación, no vacaciones, no días festivos, no permiso para maternidad o ausencia por muerte en la familia y así, etc., etc., etc., ¿Quieres que te muestre un verdadero criminal? ¿Quieres saber quién sigue practicando la esclavitud y lucra ilícitamente atropellando los derechos humanos? ¡Dizque ciudadanos americanos! ¡Quien se ha beneficiado de esta situación o aún la practica no merece la libertad tampoco!
Ahora después de años de esperar un indulto por parte de este gobierno para con la población ilegal, vemos que lejos de perdonar y aceptar a los inmigrantes ilegales se les está cazando y tratando como animales cuando se les tiene en custodia, se ha desatado una fobia y una cultura contra esta población, aún más con un nuevo plan de salud que excluye de ayuda médica a los inmigrantes ilegales y sus familias ¿Que ha pasado con esta sociedad americana? ¿Que acaso no recuerda que está precisamente conformada de inmigrantes? Seres humanos que al igual que nosotros, ellos o sus antepasados vinieron a estas tierras a buscar un mejor porvenir. Yo entiendo claramente que los derechos legales se ven restringidos o anulados cuando se es un criminal, pero aún los criminales tienen derechos humanos.

Es precisamente en estos días que más que una ley de Inmigración se necesita una ley de Integración, una ley que independientemente de las propuestas y planes del gobierno con respecto a las políticas presentes de inmigración ofrezca finalmente una oportunidad de poseer un status legal para trabajar o radicar permanentemente a quien puede demostrar que efectivamente a contribuido a la grandeza de este país.
Estas familias de ilegales han trabajado y luchado duramente quizás por generaciones por el derecho a un día poseer un pedazo de esta tierra y así también muchas de ellas han ofrendado la vidas de sus hijos que han servido galantemente en las fuerzas armadas o instituciones civiles precisamente defendiendo la integridad del mismo.
Quisiera que este país mostrara misericordia para con quien pueda comprobar que a pesar de que su ingreso al país fue un crimen, su comportamiento ha sido lo más apegado a lo que debe ser el comportamiento de un ciudadano ejemplar, trabajando honestamente y respetando las leyes así como sus instituciones.

Una ley de integración paulatina, que permita al individuo justificar su petición de estancia en el país, con un permiso de trabajo de tiempo definido, y que una vez cumplido el plazo y llevado a cabo en orden, que evolucione en la opción de estancia permanente o bien en la petición de la ciudadanía estadounidense.
Creo firmemente que la grandeza de este país radica principalmente en el poder del empeño de la gente que lo compone; gente que ha abandonado la tierra que lo vio nacer y sus raíces y las ha cambiado por esta tierra que la hecho suya y de sus descendientes, gente con ganas de realizar sus sueños, gente emprendedora, valiente y firme de convicciones, que ha decidido cambiar el futuro de sus familias y ha arriesgado su vida por la de los suyos; creo que gente así merece una oportunidad de integrarse a esta nación.
Estoy seguro que Dios vigila celosamente a este país y sus gobernantes, y sin lugar a dudas está escuchando las oraciones y ruegos de tantas familias que están sin trabajo y en peligro de ser deportadas; Esperemos confiados en que su mano guíe inteligentemente a nuestros líderes y en un tiempo breve esta nación abra sus brazos y adopte a los inmigrantes ilegales que lo merecen.
Que el pan nuestro de cada día no falte en nuestras mesas y que los padres de familia puedan aún devengar un sueldo honestamente trabajado, que las familias puedan permanecer unidas y que todo ciudadano bajo el cielo limpio y estrellado que muestra esta bandera puedan decir con esperanza de libertad: En Dios confiamos (In God We Trust).

Marco A Uresti, Th. B.

2 comentarios:

  1. Buenas tardes a todos, entusiastas de este Blog y hermanos en Cristo. Espero en el favor de nuestro Señor Jesucristo que se encuentren muy bien y les deseo que la gloria del Espíritu Santo siempre more en cada uno de nuestros corazones.

    Dr. Murray mis felicitaciones a Marco por la forma tan elocuente que presenta la realidad migratoria de muchos en esta nación. No cabe la menor duda que ese peregrinaje que todos emprendimos alguna vez a esta nación tenía como finalidad ese famoso sueño americano; para mucho una realidad para otros una gran pesadilla. Mis oraciones y bendiciones van a todos de igual manera.

    Indiferente ha como haya sido el final de nuestro peregrinaje, hoy día tenemos todos de una manera u otra que mostrar un interés genuino y sobre todo solidario a todas las iniciativas que se están trabajando en relación a la inmigración en este país. Esta nación es muy importante en el mundo para dejar que el desinterés de todos nosotros colectivamente fomente en los vínculos migratorios políticas y prácticas abusivas para los individuos y familias que no tienen un estatus migratorio definido.

    Por otro lado, tenemos que reconocer y no le podemos quitar a la ley de este país su posición en respecto a la forma en que se entra ilegalmente a él; sin embargo, la realidad es muy clara. En este país el problema migratorio es muy serio. El orden que se fomenta con respecto a las políticas migratorias de este país está en caos. La inhabilidad del Departamento de Patrullaje de Fronteras y el Departamento de Naturalización e Inmigración han causado en la sociedad de este país una preocupación de violación a los derechos civiles del inmigrante que se ha llevado a niveles peligrosos; ejemplo de esto el movimiento migratorio y acontecimientos recientes en el estado de Arizona.

    En mi opinión, hay que unirse en oración y clamar a nuestro Dios para que brinde discernimiento, sabiduría y solución a este problema que afrontamos hoy día en esta nación. Tenemos que cubrir en oración a todos los líderes que han tomado la rienda de velar por los derechos del inmigrante en este país. Hay que reconocer a estos líderes por su valor y atrevimiento a enfrentar a ese Goliat, si a ese gigante que constantemente amenaza a ese inmigrante soñador que vino a este país buscando una mejor oportunidad para su familia.

    Irónico en contesto es el hecho que esta nación se formo y fue establecida precisamente por inmigrantes. Denuevo, no cabe la menor duda que ese peregrinaje que todos emprendieron tubo como finalidad una mejor oportunidad a su condición; para mucho una realidad para otros una gran pesadilla. Sin embargo, su perseverancia ante la oposición de una poderosa nación (Inglaterra) no desanimo al peregrino ha alcanzar su cometido.

    Cabe mencionar, que de ninguna manera estoy fomentando ni instigando con este documento a una revuelta, disturbio ni mucho menos desobediencia civil de ninguna manera. Al contrario, lo que se espera es que genere interés para solidarnos en una sola voz y decir hay que buscar alternativas al inmigrante que está en esta nación, trabajando y produciendo para sostener su familia. Hombres y mujeres de Dios, únanse y eduquen a sus siervos; fomenten el interés en ellos sobre este problema déjenle saber a los lideres que están fomentando la reforma migratoria su opinión.

    Me despido pero sin antes mencionar que tenemos que tener en nuestros corazones y especialmente en nuestras oraciones La Reforma Migratoria. Que la bendición del Padre, la gracia del Señor Jesucristo y la comunión del Espíritu Santo estén en cada uno de nosotros siempre, Amen.

    Ramón A. Ortiz, BA, M.C.C.

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  2. Buenas tardes Ramón;

    Recibe un muy cordial saludo de este tu seguro servidor.
    Me alegro que haya sido de tu agrado este breve pero muy sincero comentario sobre la inmigración ilegal y su problemática.
    Creo firmemente que quien tiene acceso a un medio de difusión masiva debe hacer uso del mismo para externar sus concernimientos e ideas, por ende este maraviloso espacio que ofrece el Dr. Murray en este su Blog es una oportunidad dorada que no se puede pasar por alto en situaciones críticas como la que impera hoy día en este nuestro país.
    Que tristeza tan grande que el país que pelea guerras en todas partes del mundo defendiendo los derechos humanos, se sume hoy a las naciones que segregan y persiguen etnias específicas.
    Hace sesenta años esta gran nación pagó con la sangre de sus hijos la liberación del mundo de las manos de los Nazis, millones ofrendaron sus vidas para legarnos un mundo mejor libre de descriminación y lamentablemente hoy quiere este mismo país perseguir, marcar y segregar seres humanos.
    Mi corazón agradecido con este país que ha visto nacer mis hijos, ha puesto comida en mi mesa y un techo para mi familia, hoy se llena de tristeza de ver la forma en que día a día promueve mas la fobia en contra de mi raza; duele grandemente ver a mi raza ser perseguida y encadenada, maltratada y siempre acechada por las autoridades, pero para todo padre la vida propia pasa a segundo plano cuando se tiene que proveer a los hijos, no importa perder la ibertad si se consigue la de tus descendientes, no es un derecho el buscar el bienestar de los tuyos, es un sentimiento natural de supervivencia y es un acto innato de todos los seres buscar un lugar propicio para las generaciones venideras.
    Seres humanos de todas partes del mundo seguirán buscando su futuro y el de sus generaciones por venir aqui en Los Estados Unidos, por mar o tierra, legal o ilegalmente, al costo que sea y cualesquiera que sean las consecuencias; porqué? muy simple..... por que es la tierra prometida. ( En Dios confiamos )

    Un abrazo cordial para ti Ramón.

    Tu amigo

    Marco A. Uresti, Th. M.

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